lunes, 1 de diciembre de 2014

'Jersey boys' musicalizando un homenaje al cine de gángsters

"Sher-er-rry, sherry baby
sher-er-rry, sherry baby
She-e-e-e-e-e-e-ry ba-a-by (sherry baby)
she-er-rry, can you come out tonight (come come, come out toni-i-ight)"


Clint Eastwood chasquea los dedos y arriesga al apostar por trasladar a la gran pantalla la historia de Frankie Valli y los  'Four Seasons' grupo que tuvo su éxito durante los 60'.
Y digo arriesgar porque quizás alguien se esperara un tono más dramático ya tan característico en su cine.
Pero Eastwood no juega a engañar,sólo narra de la manera más correcta y sin perder su sello de identidad el auge y posterior caída de un grupo musical,sin artificios,sin giros de guión y sin perder de vista el alma de la historia,el cinéfilo que vive dentro de todos nosotros elegirá si será el tipo de película que disfrutaremos o no.
Cierto es que para conseguir en distintos momentos que el espectador no se aleje y se sienta cerca de sus cuatro protagonistas y de su historia,Eastwood derriba 'la cuarta pared' para que cada uno de ellos mire a cámara y se diriga al espectador en varios momentos del film con un pequeño monólogo,logrando una proximidad llena de complicidad,o por lo menos es lo que yo experimenté durante ésas partes del metraje.
Quizás durante el tercer cuarto se pierda algo de interés por parte del espectador ya que desaparece de escena uno de los protagonistas,Tommy DeVito (Vincent Piazza,visto en Boardwalk Empire) quién logra llevar 'la voz cantante' durante la mayor parte del film logrando eclipsar a sus demás compañeros,y no me estoy refiriendo musicalmente.
La primera parte del film es la más disfrutada y a la que le sienta mejor la forma de narrar de Eastwood,siguiendo
las peripecias de los chicos en sus comienzos,homenajeando desde la distancia al mejor cine de gángsters del Martin Scorsese (si, me refiero a Uno de los nuestros y Casino) introduciendo a un Christopher Walken cómo entrañable capo mafioso y 'padrino' de éstos chicos.
Que decir,Walken lo borda.
El director deja en un segundo plano la parte más musical en ciertos momentos y enfoca la historia más hacia la amistad,la ilusión y el desencanto desde el prisma de las diferentes situaciones vividas por los protagonistas entrelazando su vida familiar y profesional correctamente dentro de una ambientación más que perfecta de los diferentes años que recorre el film.
Eastwood apuesta por no mostrar ningún tipo de violencia ni sordidez y construir un film desde la corrección,cómo si se destinara a visualizarse durante una franja horaria familiar,sin tener porque ser un lastre para la película ni desentonar en sus formas.
Hay un actor y un cantante que se nombran durante el film y que conformarían un significado más que adecuado para definirlo: Frank Sinatra y Joe Pesci.
La película no es una de las grandes obras maestras del director pero mantiene su más que constatado buen hacer para contar una historia,independientemente de que sea un biopic musical sobre un grupo poco conocido y que en su historia original no haya mucho más de dónde se pueda sacar.
A destacar el número músical final,cómo si de una actuación en broadway se tratara.
Eastwood se lo pasa genial (incluye 'cameo' de él mismo) rodando éste correcto y pausado biopic de época que no aspira a más que a ser un buen entretenimiento sin estridencias bien narrado,que,si se consigue saber disfrutar dentro de sus pequeñas limitaciones,cómo mínimo te esbozará una gran sonrisa.





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