domingo, 14 de diciembre de 2014

'Gone girl' los pequeños y amenos altibajos del matrimonio

Perversamente bien llevada está la adaptación de la novela escrita por Gillian Flynn.Una detonación psicológica que dejará maravillosas secuelas en las retinas más cinéfilas que han aguardado durante 149 minutos para degustar un auténtico placer Fincheriano.

Y es un placer en muchos sentidos porque mezcla sexo,violencia,estilización y una atmósfera perfecta para un thriller de alto nivel psicológico,siempre sin dejar de ser fiel al libro,amén de la particular manera de hacer cine de éste genio y del gran guión de la propia Flynn.
Fincher aporta una solvencia retorcidamente perversa para dominar las consecuencias de los altibajos matrimoniales de,a priori,un matrimonio 'vulgar y corriente'.
Una trama que sucede enredada en una transcendencia que prosigue la línea de la normalidad en una situación de persona desaparecida hasta que a mitad del metraje se muestra un giro inesperado que cambia por completo las reglas del juego y la visión del espectador.
Porque la gran eficacia de que ése gran punto de inflexión en la trama funcione de la manera adecuada y no se vuelva el típico 'as en la manga' es mostrarlo justo en ése momento tal y cómo sucede en la novela,teniéndo más de media cinta para asistir a un enrevesado juego del gato y el ratón en el que los medios de comunicación(y la psicología de los personajes) són el arma más afilada si se utiliza en el momento y la manera adecuada.
Fincher balancea al espectador para que la sombra de la duda eclipse cualquier pensamiento de adivinar lo que ocurrirá de manera que la perplejidad se adueñará de nuestra mente,siempre y cuándo se haya visto primero sin leer la novela.
Preferiblemente es mejor ver la película y luego,si te gusta,ahondar en la novela,dónde se dan más detalles sobre la psicología de los personajes,etc...
La potencia visual del cine de Fincher aquí se ajusta a la perfección para mutar hacia una dirección increiblemente sobria dejando que el guión de la propia escritora haga el resto,impactando de manera singular.
La música de los ya habituales de Fincher,Reznor y Ross logra acompañar a la perfección éstos 'altibajos' matrimoniales,destacando y sobresaliendo en escenas de mayor poderío visual.(Veáse la escena de la Casa del Lago y el cutter).
Rosamund Pike a saboreado de tal manera el dulce que es interpretar al personaje de 'Amy' que nos escupe en toda la cara una brillantez actoral que deja perplejo e hipnotizado a cualquiera que se haya sentado a disfrutar de éste film.
Debería ser premiada porque su actuación vale su peso en oro,impactante cuánto menos.
Ben Affleck está realmente bién,parece interpretarse a si mismo,sin tener que añadir ningún tipo de estridencias para aparentar algo que no es,es un actor limitado y lo sabemos,pero aquí logra transmitir un personaje real,muy plausible.
David Fincher nos regala un dulce caramelo cómo lo es un guión tan bueno,lo rocía con aroma a melodrama y le da un sabor a thriller que va a provocar la sonrisa más desconcertante en nuestras caras tras finalizar éste gran film.
Una VERDADERA gozada.





domingo, 7 de diciembre de 2014

'Los hombres que no amaban a las mujeres' el punto de retorno del thriller adaptado

David Fincher lo a vuelto a hacer,y ésta vez con un remake sobre la adaptación al cine de la novela de Stieg Larsson.
Con una ambientación y una puesta en escena perfectamente definidas logra estremecer con la grandilocuencia propia de una satisfacción cinéfila.
Traspasa la barrera de la novela con una facilidad pasmosa dejándo muy atrás la adaptación sueca,consiguiendo añadir matíces enriquecedoramente perturbadores a una trama detectivesca que saca a relucir sin pudor el lado más oscuro del ser humano.
Tal oscuridad y desdén recae y beneficia a partes iguales en el personaje que interpreta Ronney Mara,la aturdidora y particular Lisbeth Salander de Fincher,protagonista de la trilogía novelística de Larsson.
Ronney Mara consigue recrear a un personaje que destila por sus poros una oscura curiosidad que atrae sin posibilidad de remisión al público,asistiendo atónito a un auténtico imán interpretativo.
Su manera de vestir,sus formas al dirigirse al mundo exterior,su frialdad,su mente priviliegiada para investigar y su exquisita deducción chocan de una manera extraordinaria en la retina del espectador,moviéndose entre sugerentes y laberínticos planos para que tu banal curiosidad se vea afectada de tal manera que te sientas completamente atraído durante todo el metraje.
El director sabe jugar con tu psicología y logra complementar ésa curiosidad que sugiere la enrevesada complicación del caso que cuenta la historia con un personaje a la altura de tus más raras espectativas para que tengas la suficientemente dualidad para empatizar cuándo el fin lo justifica todo.
En ésta adaptación Fincher no se contenta en asumir el piloto automático y decide sumergirnos en un lago farragoso lleno de oscuros matíces que moldean 158 minutos de la manera más locuaz,perversa y perturbadora revelando la cara más intrigante del thriller actual,una verdadera gozada,para que mentirnos.
La puesta en escena transportada por un montaje hipnótico construye el empaque perfecto para ésta historia sobre un crimen sin resolver,mecida por una banda sonora perturbadora cómo pocas dejando que el guión atrape a todo el que se acerque sin poder volver la vista atrás,dejando que,de tu garganta, sólo pueda surgir un mísero grito ahogado fotograma tras fotograma.
Una estética fría y calculadora revela el avance de la investigación siempre sin perder las ganas de saber más,todo un logro aún habiendo leído las novelas o tras haber visto la adaptación sueca,bravo señor Fincher.
Uno de los añadidos que ha conseguido más aplausos por mi parte es el epílogo del film perteneciente a la segunda novela y cosido a éste film,que tras el shock de haber seguido toda la investigación y su posterior desenlace regala una satisfacción extra al espectador desmenuzando el desenlace del caso que acosaba la tranquilidad del periodista Mikael Blomkvist al principio del film,muy enriquecedor y agradecido último tramo del film.
Las comparaciones són odiosas pero inevitables y Fincher consigue demostrar que una historia antes contada de diferentes formas y en medios dispares puede llegar a ser fresca y interesante si cae en buenas manos.
Mención aparte para los créditos iniciales con una mezcla de imágenes enrarecidamente fascinantes y la 'Immigrant Song' de Karen O,Trent Reznor y Atticus Ross...tu mente ha sido asediada en los primeros minutos del film y tú no te has dado ni cuenta.
El mejor Fincher está de vuelta y ha inundado mi retina con la sensación de que 'Seven' nunca cayó en el olvido,sigue viva en thrillers cómo el que nos ocupa.








lunes, 1 de diciembre de 2014

'Jersey boys' musicalizando un homenaje al cine de gángsters

"Sher-er-rry, sherry baby
sher-er-rry, sherry baby
She-e-e-e-e-e-e-ry ba-a-by (sherry baby)
she-er-rry, can you come out tonight (come come, come out toni-i-ight)"


Clint Eastwood chasquea los dedos y arriesga al apostar por trasladar a la gran pantalla la historia de Frankie Valli y los  'Four Seasons' grupo que tuvo su éxito durante los 60'.
Y digo arriesgar porque quizás alguien se esperara un tono más dramático ya tan característico en su cine.
Pero Eastwood no juega a engañar,sólo narra de la manera más correcta y sin perder su sello de identidad el auge y posterior caída de un grupo musical,sin artificios,sin giros de guión y sin perder de vista el alma de la historia,el cinéfilo que vive dentro de todos nosotros elegirá si será el tipo de película que disfrutaremos o no.
Cierto es que para conseguir en distintos momentos que el espectador no se aleje y se sienta cerca de sus cuatro protagonistas y de su historia,Eastwood derriba 'la cuarta pared' para que cada uno de ellos mire a cámara y se diriga al espectador en varios momentos del film con un pequeño monólogo,logrando una proximidad llena de complicidad,o por lo menos es lo que yo experimenté durante ésas partes del metraje.
Quizás durante el tercer cuarto se pierda algo de interés por parte del espectador ya que desaparece de escena uno de los protagonistas,Tommy DeVito (Vincent Piazza,visto en Boardwalk Empire) quién logra llevar 'la voz cantante' durante la mayor parte del film logrando eclipsar a sus demás compañeros,y no me estoy refiriendo musicalmente.
La primera parte del film es la más disfrutada y a la que le sienta mejor la forma de narrar de Eastwood,siguiendo
las peripecias de los chicos en sus comienzos,homenajeando desde la distancia al mejor cine de gángsters del Martin Scorsese (si, me refiero a Uno de los nuestros y Casino) introduciendo a un Christopher Walken cómo entrañable capo mafioso y 'padrino' de éstos chicos.
Que decir,Walken lo borda.
El director deja en un segundo plano la parte más musical en ciertos momentos y enfoca la historia más hacia la amistad,la ilusión y el desencanto desde el prisma de las diferentes situaciones vividas por los protagonistas entrelazando su vida familiar y profesional correctamente dentro de una ambientación más que perfecta de los diferentes años que recorre el film.
Eastwood apuesta por no mostrar ningún tipo de violencia ni sordidez y construir un film desde la corrección,cómo si se destinara a visualizarse durante una franja horaria familiar,sin tener porque ser un lastre para la película ni desentonar en sus formas.
Hay un actor y un cantante que se nombran durante el film y que conformarían un significado más que adecuado para definirlo: Frank Sinatra y Joe Pesci.
La película no es una de las grandes obras maestras del director pero mantiene su más que constatado buen hacer para contar una historia,independientemente de que sea un biopic musical sobre un grupo poco conocido y que en su historia original no haya mucho más de dónde se pueda sacar.
A destacar el número músical final,cómo si de una actuación en broadway se tratara.
Eastwood se lo pasa genial (incluye 'cameo' de él mismo) rodando éste correcto y pausado biopic de época que no aspira a más que a ser un buen entretenimiento sin estridencias bien narrado,que,si se consigue saber disfrutar dentro de sus pequeñas limitaciones,cómo mínimo te esbozará una gran sonrisa.