En un biópic que se muestra entusiasta con su historia y que repudia el aburrimiento desde el respeto por una homosexualidad no entendida de un genio que puso su granito de arena en la guerra contra el nazismo consiguiendo descifrar Enigma,la máquina que usaban los alemanes en la Segunda Guerra Mundial para enmascarar y encriptar sus propios mensajes.
Su metraje cuida a la perfección el núcleo de la historia,usando la tensión y el drama en la mayoría de sus diálogos entre su amplio y buen casting de personajes,dando la profundidad exacta y cómo idóneo complemento en algunas escenas para entender a base de flashbacks y flashforwards la forma de ser,la homosexualidad oculta y el devenir que marcó las páutas de Alan Turing y que se explican púlcramente durante el film,un Benedict Cumberbath inmenso que nos recuerda,siempre desde la distancia,a su genial Sherlock.
La Bso cumple sin más dando el acompañamiento preciso pero si destacar en demasía para cada situación,haciendo especial incapié en ése dramatismo que insufla la historia de éste genio con mayúsculas.
Una cinta 'bélica' de batallas inexistentes en la que triunfan sus diálogos,la genialidad plausible y dramática de su personaje y la persecución que sufrió durante y después dada su escondida homosexualidad.
Razones suficientes para darle un visionado a éste film que no defrauda,es más,entretiene a base de lecciones sobre lo diferente y enigmática que puede llegar a ser la condición humana.

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