domingo, 31 de mayo de 2015

'A single man' La elegancia de un sentimiento

Me han transmitido mucho éstos 99 minutos de belleza aturdida y anestesiada por el retrato de un hombre,un caballero de los pies a la cabeza,un Colin Firth perfecto para la ocasión,que embriaga con la clase que se puede espera de todo un gentleman,pero a la vez perdido en un mundo en el que su personaje lo tiene todo y no tiene nada a la vez.
Empezaré animando a Tom Ford a que siga sus andaduras en el cine,he de decir que su película es sencillamente,y bajo mi humilde opinión,PERFECTA.
Sabe que quiere y cómo contártelo en cada plano sin tener que alargar en demasía una historia que, pese para muchos no diga ni transmita apenas nada,subraya de manera eficaz la grandeza y el disfrute de ésas pequeñas cosas que realmente nos pueden hacer felices y la necesidad de no ser almas solitarias,la necesidad de sentir cualquier tipo de amor.
Diferentes tipos de amor són los que aborda de una manera muy sútil Tom Ford,pese a tener un envoltorio con tintes homosexuales,tan sólo es una excusa para exponer y descubrir lo que siente y piensa el profesor al que interpreta Colin Firth.
Ése envoltorio tan sólo es la punta del iceberg de un hombre que vive el día a día con sentimientos a flor de piel tras haber perdido a su pareja en un accidente.
El director utiliza una técnica para que el espectador sea partícipe de los estados de ánimo que denota el personaje al que interpreta Colin Firth en cada momento y que consiste en avivar los colores de la imagen cuándo se siente feliz, mientras que cuándo está más melancólico la paleta de colores será más fría.
He de decir que es todo un acierto dicha técnica,ya que la fusión de las imágenes con diferentes tonos y la BSO de Abel Korzeniowski es belleza en estado puro,en serio,es para deleitarse y paladear cada fotograma.
La ambientación sesentera es un genial atrezzo para una película tan estilizada,sin duda todo parece sacado de las mejores revistas de decoración y lo mejor de todo es que nada denota incredulidad.
El film cuenta cómo secundaria de lujo a Julianne Moore,amiga y confidente de nuestro protagonista junto con el que protagoniza una escena más que memorable de cenas,bailes y confidencias.
Me quedo con todo,planos cómo el cartel de Psycho y el señor Firth bajando del coche son verdadero caviar para nuestra vista,Eduard Grau lo borda con una fotografía encomiable..nada me sobra en éste film,incluso Jon Kortajarena en su pequeño papel no desentona,es más,lo que podía haber acabado en una escena de sexo fácil se convierte en una conversación memorable.Todo está rodado con clase y estilo para sacarle lo mejor a cada plano,sin necesidad de sexo ni estridencias.
Muchos directores que intentan transmitir con sus films deberían tomar nota de un principiante cómo es Tom Ford en la industria del cine.
El final? Un broche de oro lleno de matíces para una historia de éste tipo.
Echádle un vistazo y juzgad por vosotros mísmos,pero creo que a sido un tercer acto inmenso.
He vuelto a disfrutar con el cine,gracias Tom Ford.

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