miércoles, 28 de enero de 2015

'Mátalos suavemente' Los Estados Unidos del dólar

Quizás la tilden de lenta,tal vez pausada,de argumento mermado mil veces visto,pero...cómo hipnotiza en cada escena!

Andrew Dominik nos devuelve el mejor cine negro contemporáneo,pero primeramente,para saborearlo hay que darle tiempo y echarle paciencia,y sólo entonces,una vez cedidos dichos parámetros el film funciona a las mil maravillas.
El guión nos cuenta una simple historia que en otro contexto y en otro lugar acabaría en una simple anécdota en boca de un gangster cualquiera en un bar de mala muerte.
Trata sobre un atraco a una timba de cartas que regenta la mafia por dos 'pobres desgraciados' ya que el título de la película nos trae un adelanto de lo que ocurrirá durante gran parte del metraje del film.
Y es que el personaje que interpreta Brad Pitt será el encargado de 'arreglar' todo éste desfalco tratando la situación cómo él entiende que ha de tratarse;
Para Jackie Cogan (Brad Pitt) América es un negocio,y su trabajo lo desarrollará de la misma manera,así de simple.
Un film que tras su mensaje de vendettas mafiosas se esconde la crisis mundial y una crítica afilada a la manera de vivir del hombre americano.
Durante todo el metraje la radio de coches o bares servirá de banda sonora dejando a los grandes y largos diálogos cómo gran protagonista (varios mensajes de Barack Obhama en la radio dan fé de la ironía que se maneja en el film) exeptuando unos cuántos temas excepcionalmente escogidos cómo puede ser el 'The man comes around' del magnífico Johnny Cash.
Puedo afirmar que los 'duelos' dialécticos de Brad Pitt y Richard Jenkins (tesorero,abogado y portavoz de las altas esferas mafiosas) son una gozada interpretativa,ricos en matíces y detalles sobre la actitud que adoptan sobre los temas que van a tratar,cómo diría Michael Corleone 'No es nada personal,sólo son negocios'.
Pero el verdadero caviar está en el personaje de James Gandolfini,un 'liquidador' en horas bajas que es contratado por el personaje de Pitt para realizar el trabajo sucio.
Da gusto escucharlos dialogar,cautiva e hipnotiza a partes iguales sus conversaciones porque destilan autenticidad por los cuatro costados,sin miedo a equivocarme diría que éstas conversaciones están a la altura del mejor Tarantino,da la sensación de estar sentado con ellos,un disfrute sin igual.
Destacaría complementando el film de una manera magistral la fotografía fría y decadente de una América venida a menos,que junto a las pocas pero bien repartidas escenas de acción conforman escenas realmente impactantes (la escena bajo la lluvia es un gran ejemplo de lo que afirmo).
Me a encantado el casting de secundarios,algunos vistos en los Soprano,un Ray Liotta al que le va geniales éste tipo de pelis,y los dos atracadores que bordan sus papeles de eternos desgraciados (Scott Mcnairy y Ben Mendelsohn) que van subiendo escalones en el mundo hollywoodiense a pasos agigantados.
Particularmente le regalé paciencia y me sentí inmensamente recompensado por un neo-noir de primera clase no apto para la inmensa mayoría del público cinéfilo,pero si grandilocuentemente paladeable para los amantes del cine mafioso o de corte negro.
Atención al soliloquio final,no tiene desperdicio.



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