El estilo de Tony Scott es incomparable y juega con la baza de si te gusta o no,pero debemos aceptar que es inconfundible.
En ésta película lo demuestra,unos colores saturadísimos y un ritmo endiablado cómo apasionante,con un montaje que te deja expuesto a seguir el infierno de ésa niña secuestrada sin concesiones,buscando venganza cómo la que busca el personaje de Denzel,no hay redención posible para los culpables sólo castigo y Denzel es el mejor en éso.
El film conectó rápidamente conmigo,porque Dakotta Fleming derrocha ternura en ése papel,sientes pena por lo que le ocurre y rabia por estar tan desamparada aún teniendo familia.
Un México corrupto dónde los secuestros están a la orden del día,es el escenario perfecto para desarrollar ésta historia dura cómo pocas.
Quizás si se hubiera desarrollado en América hubiera sido más de lo mismo,pero,cómo en la película que se basa (Man on fire,Bala blindada título en España,1987) la historia se produce en países ajenos a USA,todo un acierto de ambos directores y un punto a favor para la trama a seguir.
En el film que nos ocupa hay muy buenos secundarios pero si he de quedarme con alguien ése es Christopher Walken,introduciendo a Denzel en la historia no tiene precio,porsupuesto no cabe decir que su buen hacer cómo actor 'old school' más que reconocido resulta una gran baza para el casting del film.
Pero es que Denzel Washington no se queda atrás y consigue llenar toda la pantalla,curioso es que aún siendo tan pequeñita Dakotta Fleming cuándo compartía escenas con él me pareció estar a la altura,y volviendo a Denzel,sólo puedo deshacerme en elogios hacia su personaje al que logra dotar de un cinismo a prueba de balas,una parquedad en palabras para enmarcar y una naturalidad para no tener que forzar ése estilo vengativo que consigue con una soltura poca veces vista por un servidor.
Otra cosa que he de resaltar es que nuestro 'héroe casual',sangra.
Si,me refiero a que si le disparan aciertan,no cómo ésas películas en las que el actor principal recibe una lluvia de balas y es capaz de salir sin un sólo rasguño.
Aquí cada herida tiene su propia consecuencia,ya sea para él o para cualquier otro.
El montaje 'made in Tony Scott' le da a su ritmo empaque y no te suelta hasta el tramo final,que por cierto,a mi parecer es perfecto.
Me quedé bastante descolocado porque son segundos,pero con más visionados te das cuenta de que no es una locura de tal montaje,sino una 'visión' que tiene el personaje de Denzel de lo que está por venir,un 'deja vú' de crudo realismo.
El film se disfruta mucho y lo que es más importante es un film atemporal que aguanta muchísimos visionados,y eso es de agradecer a Tony Scott que en paz descanse.

No hay comentarios:
Publicar un comentario